miércoles, 10 de diciembre de 2014

El tiempo vuela


El tiempo vuela; vuela como lo hacen las aves en las frías tardes de otoño; en busca de un mañana más cálido y acogedor. Vuela, como los suspiros que salen de mi boca mientras pienso en tu regreso, vuela como los besos furtivos a la luz de las estrellas, vuela como las promesas que hicimos en el viento en busca de nuevas esperanzas.

Sin embargo, ahora, el frío se instala en las cuatro paredes de esa habitación, donde los recuerdos se mezclan en largas noches de invierno, cuando, tu seguías a mi lado y todo parecía tener más sentido; donde todo, tenía más vida.

Dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, yo me niego, pienso que la persona vale por su presencia, no por su ausencia, lo que se pierde no se recupera, y lo que se va, no vuelve… Pero sin embargo yo confío en tu regreso, en volver a ver tu sonrisa a las mañanas, de poder ver los hoyuelos que en tu rostro se formaban… por volver a verte a ti.

Porque hay veces que las cosas más simples son las que te ayudan a continuar.



sábado, 6 de diciembre de 2014

Te llevaste...

Te llevaste contigo mi mirada, 
el latir de mi corazón cautivo, 
en cada sonrisa cada palabra, 
que les daba fuerza para estar vivo. 

Te llevaste la inspiración y la sinfonía, 
de cada poema de cada canción, 
y los versos que antes componía, 
se descomponen ahora en el cajón. 

Iluminaste con tu llegada mi camino, 
me hiciste sentir en el corazón, 
un sentir que unió nuestros destinos, 
un sentir que ahora arrebata con dolor. 

No podría definir con claridad, 
mi cabeza se empaña con la respiración, 
de un aliento que rompe en la inmensidad, 
en el silencio que reina en mi habitación. 

Podría decirte que me muero por tenerte, 
que no hay nada que me puede hacer despertar, 
de ese tiempo en que sin dudar pensaba, 
que nunca me dejarías de amar. 

Ahora tan solo le pido al tiempo, 
que destroce para siempre el disfraz, 
que arrebate contra mi el olvido, 
para saber que camino acontece mi lugar. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

Aprendí que...

Aprendí que los peces nadan y que las aves vuelan. 
 Que los políticos mienten y que la tierra es redonda. 
Que la gente es falsa y que todo el mundo tiene dos caras. 
Aprendí que dos y dos son cuatro, que no hay que dar más de lo que se recibe. 
Que no hay que ilusionarse demasiado.
Que la vida es un regalo.
Me enseñaron que el futuro no está escrito, que el universo es infinito y que nosotros diminutos en él, casi inexistentes. 
Aprendí en no creer en las promesas, a confiar en casi nadie y a contar con los dedos de una mano a quien de verdad estuvo de mi lado.